Well isn’t that true!
via Sarah Maple
SAP como ejemplo de doble castigo
La psicóloga noruega Berit As estructuró un marco para poner de manifiesto las técnicas de dominación que se utilizan contra los colectivos dominados.
Uno de ellos es el llamado doble castigo. Esto es, hagas lo que hagas, tu comportamiento será criticado o censurado. Existen multitud de ejemplos en todos los ámbitos pero uno en el que se aprecia muy claramente es cómo se analiza la forma de vestir de las mujeres que participan en política: si se arreglan mucho, son unas frívolas únicamente atentas a su imagen; si visten sobrias y no se maquillan, unas hombrunas que están a la altura del cargo público que representan.
El SAP (siglas de Síndrome de Alienación Parental) es un supuesto trastorno psicológico inventado por Gardner, pedófilo reconocido, para conseguir que la denuncia de un progenitor que acusa al otro de maltrato y abuso hacia las criaturas no sólo no prospere sino que se imponga la custodia compartida.
¿Qué papel crees que ocupan habitualmente el padre y la madre?
Según este falso síndrome, en realidad no se trata de que una madre tiene indicios claros (el testimonio del niño o niña, directamente) de que el padre abusa sexualmente o maltrata física o psicológicamente, desatiende o, en los casos más benignos, simplemente no tiene ningún vínculo ni cariño con sus hijxs biológicxs. No, según el peritaje judicial que aplica el SAP, lo que ocurre es que la madre está induciendo un rechazo al padre en la criatura.
Una vez que se aplica por primera vez, es muy complicado salir: si la madre acusada de SAP sigue oponiéndose al régimen de visitas impuesto, es una evidencia más de que vive ese síndrome. Si tras un primer pseudo-diagnóstico, y con el fin de que no le quiten totalmente la custodia, se pliega al mal menor y cumple con las visitas, se refuerza la idea de que se lo estaba inventando.
Un ejemplo especialmente cruel del doble castigo.





